Dropdown Menu

Translate

La Gomera - Día 6

 

La Gomera 2026

 Hermigua, Garajonay y Drago (16/03/2026)


Como el día era soleado, pues aprovechamos para hacernos nuevas fotos en nuestro campamento base de Hermigua y de nuevo irnos a Garajonay para descubrir nuevos senderos y miradores.

Hermigua ocupa uno de los valles más fértiles de La Gomera, extendiéndose desde las cumbres del Parque Nacional de Garajonay hasta la costa.

Sus laderas escalonadas con bancales de cultivo y extensas plataneras crean uno de los paisajes agrícolas más característicos de la isla.

El bosque de El Cedro, situado dentro del término municipal de Hermigua, alberga uno de los mejores ejemplos de laurisilva canaria.

El Convento de Santo Domingo, fundado a comienzos del siglo XVII en el barrio de Valle Alto, fue uno de los primeros edificios religiosos de La Gomera tras la conquista.

A principios del siglo XX, varios científicos y meteorólogos europeos destacaron a Hermigua por la suavidad y estabilidad de su clima, llegando a considerarlo uno de los mejores del mundo para la salud.

La combinación de temperaturas templadas y humedad constante sigue siendo una de las características más apreciadas del municipio.

El Roque de San Pedro, que se eleva junto a la desembocadura del valle, es uno de los monumentos naturales más representativos del norte de La Gomera. Este impresionante pitón volcánico domina el paisaje de Hermigua y constituye un excelente ejemplo del origen volcánico de la isla y de la intensa erosión que ha modelado su relieve durante millones de años.

Por esta carretera desde Hermigua, accedimos a Garajonay para hacer en sendero de la Meseta de Hermigua.

La Ruta 15 "Meseta de Hermigua (Las Tres Cascadas)" es uno de los senderos más cortos del Parque Nacional de Garajonay. Tiene una longitud de 700 metros, una duración aproximada de 30-45 minutos, un desnivel de apenas 30 metros y una dificultad baja.

Este sendero se encuentra en la cota más baja del Parque Nacional, lo que favorece la presencia de especies vegetales diferentes a las de las zonas altas. Aquí aparecen barbusanos (Apollonias barbujana), característicos de la laurisilva más seca y de menor altitud, junto a una abundante vegetación de ribera.

El recorrido sigue uno de los cursos permanentes de agua del Parque Nacional. El arroyo forma una sucesión de pequeños saltos de agua conocidos como Las Tres Cascadas, uno de los pocos lugares de Garajonay donde el agua fluye durante todo el año gracias a la humedad aportada por los vientos alisios.

A lo largo del sendero se desarrolla una interesante sauceda, un bosque de sauces que acompaña al cauce del arroyo. Junto a ella crecen grandes helechos y otras plantas propias de ambientes muy húmedos, creando un ecosistema diferente al de la laurisilva de las cumbres. 

Durante la ruta se encuentra una hornacina dedicada a la Virgen de Guadalupe, patrona de La Gomera. Este pequeño elemento religioso recuerda la importancia histórica que tuvieron estos antiguos caminos para comunicar Hermigua con los caseríos del interior de la isla..aunque a nosotros nos sorprendieron las gallinas y gallos sueltos que había.

Después de esta sencilla ruta paramos en el Mirador del Rejo.

El Mirador del Rejo está situado en la cabecera del Barranco del Rejo, muy cerca de la Ruta 1 El Bailadero, dentro del Parque Nacional de Garajonay. Desde este punto se obtiene una panorámica excepcional de todo el barranco hasta el Valle de Hermigua y la costa norte de La Gomera. 

Desde el Mirador del Rejo puede apreciarse cómo el Barranco de Hermigua nace en las cumbres cubiertas por la laurisilva de Garajonay y desciende hasta el océano Atlántico. Este desnivel ha sido modelado durante millones de años por la erosión del agua, dando lugar a uno de los valles más espectaculares y fértiles de La Gomera.

En el Mirador del Rejo es frecuente observar pequeñas lagartijas tizonas de La Gomera (Gallotia caesaris gomerae), que aprovechan el calor de las rocas y los muros del mirador para regular su temperatura. 

El Mirador de Los Roques se encuentra junto a la carretera GM-2, en uno de los accesos principales al Parque Nacional de Garajonay. Desde este punto se disfruta de una amplia panorámica del Barranco de La Villa, que desciende hasta San Sebastián de La Gomera, mientras que, en los días despejados, también se distingue la isla de Tenerife y la silueta del Teide.

El Roque de Agando es el más emblemático de los llamados Roques de Garajonay. No se trata de una montaña convencional, sino del antiguo conducto de emisión de un volcán, una chimenea volcánica cuya roca, mucho más resistente, quedó al descubierto tras millones de años de erosión del terreno circundante.

Desde el mirador pueden identificarse otros grandes pitones volcánicos que forman el Monumento Natural de Los Roques, como Ojila, La Zarcita y Carmona. Todos ellos son restos de antiguos edificios volcánicos que la erosión ha dejado al descubierto, ofreciendo una auténtica lección de geología al aire libre.

El Roque de Agando alcanza una altitud de 1.251 metros, convirtiéndose en uno de los hitos geológicos más espectaculares de La Gomera.

Muy cerca del mirador comienza la Ruta 13 Agando–Casa del Manco–Agando, un sendero de 2,7 kilómetros, dificultad media y aproximadamente 1 hora y 15 minutos de duración. Durante el recorrido se contemplan los Roques desde distintos ángulos y se observan las zonas que se regeneraron tras los incendios forestales de 1984 y 2012.

El Mirador de Los Roques forma parte de la red oficial de miradores del Parque Nacional de Garajonay y corresponde a la parada 1 de la audioguía oficial

Tras una mañana soleada con niebla llegamos a otra ruta de las más conocidas de parque, la Ruta 9 Contadero–El Cedro.

Desciende desde los 1.250 metros de altitud del aparcamiento de Contadero hasta el caserío de El Cedro, atravesando en apenas unos kilómetros los principales ecosistemas del Parque Nacional: brezal de cumbre, laurisilva de ladera y bosque de viñátigos del fondo del barranco.

Pero nosotros apenar andamos unos 300 metros antes de darnos la vuelta para irnos a comer en el último día de mi hermana que salia de regreso esa misma tarde.

Comimos en playa Santiago, cerca del aeropuerto en el Restaurante La Chalana

Lo mejor diría yo la sardinas, muy ricas. Unos franceses de la mesa de al lado se estaban comiendo un plato de sardinas cada uno. Nosotros las compartimos con otros platos como las Gambas a la Gomera...muy ricas también aunque contundentes.

Después de comer nos fuimos pasear durante la siesta por Playa Santiago, muy tranquilo a esa hora. Durante el paseo le dio tiempo a mi padre a comentar con un lugareño, como una pareja de la Guardia Civil estaba deteniendo a un chaval, al parecer por vender droga.

Después de dejar a mi hermana en el aeropuerto, de camino nos topamos con el Drago de Agalán.

Mi padre decidio quedarse esperando en el coche y mi madre y yo nos decidimos a recorrer este sendero. 

Para llegar al drago hay que recorrer un sendero señalizado de aproximadamente 1,2 kilómetros, que desciende desde la carretera hasta un mirador y continúa hasta el árbol.

El Drago de Agalán (Dracaena draco) es el ejemplar más antiguo y de mayor tamaño de La Gomera.

Se encuentra en el municipio de Alajeró, en una ladera del Barranco de Tajonaje, muy cerca del caserío de Imada, uno de los núcleos rurales mejor conservados de la isla.

Los estudios estiman que este drago tiene más de 400 años de antigüedad, lo que lo convierte en uno de los árboles más longevos de La Gomera y en un auténtico símbolo del patrimonio natural gomero.

El drago canario pertenece a la especie Dracaena draco, una planta endémica de la Macaronesia.

Aunque parece un árbol, botánicamente está más emparentado con los espárragos que con los árboles de madera tradicionales, ya que su tronco carece de anillos de crecimiento.

El ejemplar crece en un entorno sorprendente: un barranco del sur de La Gomera, rodeado de palmeras canarias, tabaibas y vegetación propia de zonas secas, un hábitat muy distinto al de la laurisilva de Garajonay.

La ubicación del árbol, en una ladera del Barranco de Tajonaje, ha favorecido su conservación durante siglos, ya que ha permanecido relativamente aislado de las actividades agrícolas más intensivas.

El tronco del drago comienza a ramificarse únicamente después de su primera floración, que suele producirse tras varios años de crecimiento. Cada nueva floración genera nuevas bifurcaciones, dando lugar a la característica copa en forma de paraguas.

Como ocurre con todos los dragos canarios, cuando su corteza se daña segrega una savia rojiza conocida como "sangre de drago", utilizada desde la Antigüedad como tinte, barniz y remedio medicinal.

El Drago de Agalán está considerado uno de los símbolos naturales del municipio de Alajeró, apareciendo representado en el escudo heráldico municipal por su importancia histórica y paisajística.

El sendero ofrece magníficas vistas del barranco y permite observar especies características del sur de La Gomera, como la palmera canaria (Phoenix canariensis), almácigos y numerosas plantas adaptadas a ambientes secos.

En 2021, el Drago de Agalán sobrevivió a un importante incendio forestal que afectó al valle donde se encuentra, reforzando aún más su valor como símbolo de resistencia y patrimonio natural de la isla.

La excursión que en un principio parecía un paseo rápido nos llevo 2 horas, pues aunque bajar es facil...subir lleva más tiempo y más paradas técnicas.

La visita al Drago de Agalán combina naturaleza, geología y patrimonio etnográfico, ya que el recorrido atraviesa antiguos caminos tradicionales utilizados durante siglos para comunicar los caseríos de Imada y Alajeró.

Así pues, aunque la idea inicial era regresar al Valle Gran Rey, ya solo tuvimos tiempo de regresar a Hermigua para descansar y salir a cenar. Ya habiamos repetido en "Casa Creativa" y el Restaurante El Faro estaba cerrado, asi que repetimos en la Tasca Telémaco...me encantaron los pimientos de piquillo rellenos... Todo muy rico aunque cuidado porque "La Gomera" no es lugar para arroz y paella.